La técnica de cultivo autólogo dermo-epidérmico permite generar nueva piel a partir de una muestra del propio paciente y se presenta como una alternativa para mejorar la recuperación en casos de quemaduras graves y úlceras de difícil cicatrización.

Un centro de salud argentino desarrolló una nueva técnica en el área de la bioingeniería de tejidos que permite generar piel para el tratamiento de heridas. El avance representa un paso significativo en la aplicación de soluciones biotecnológicas en el ámbito sanitario.

El procedimiento, denominado cultivo autólogo dermo-epidérmico para autoinjerto, consiste en la extracción de una pequeña muestra de piel del propio paciente, que luego es cultivada en laboratorio para producir nueva piel destinada a cubrir o reparar las zonas dañadas.

La alternativa fue diseñada para mejorar la recuperación de distintos tipos de lesiones cutáneas, como quemaduras graves y úlceras, y está especialmente orientada a pacientes que presentan dificultades en la regeneración natural de los tejidos.

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