La justicia tomó medidas cautelares contra los choferes luego de confirmar que presentaban niveles de alcohol en sangre incompatibles con la normativa de seguridad vigente.
La investigación judicial en torno al hecho de tránsito que mantiene en vilo a la comunidad ha sumado resoluciones determinantes contra los principales responsables. En el marco del caso Bastian, se conoció que los conductores quedaron inhabilitados para manejar tras dar positivo en el test de alcoholemia realizado minutos después de la trágica colisión. La Dirección de Tránsito procedió a la retención inmediata de los carnets de conducir y a la carga de los antecedentes en el registro nacional de infractores con impedimento para renovar el permiso. Esta decisión busca garantizar que las personas señaladas no vuelvan a estar al volante mientras avanza el proceso penal por lesiones gravísimas y conducción temeraria. Los peritajes mecánicos demostraron que el exceso de velocidad, combinado con la falta de reflejos por el consumo de sustancias, fue el factor desencadenante del siniestro. Los familiares de la víctima manifestaron que, si bien esta medida administrativa es un paso correcto, esperan que la justicia dicte penas de prisión efectiva por la negligencia demostrada. Por su parte, los abogados defensores intentaron impugnar los resultados del test, pero la validez de los equipos utilizados fue ratificada por el personal sanitario interviniente. El estado de salud del pequeño Bastián sigue siendo reservado, con un monitoreo constante por parte de los profesionales del hospital donde permanece internado desde el día del accidente.






Deja un comentario