Un grupo de padres radicó una denuncia formal contra una de las integrantes de la cooperadora por el presunto desvío del dinero destinado a la indumentaria de fin de curso.
Un clima de total indignación y sorpresa envuelve a una comunidad educativa luego de que saliera a la luz una irregularidad económica de proporciones inesperadas. Se conoció que denunciaron a una mama de un jardin de infantes por robar el dinero para las camperas de egresados, afectando la ilusión de decenas de niños que esperaban recibir su prenda distintiva. Según el relato de los damnificados, la mujer era la encargada de recolectar las cuotas mensuales y de realizar el pago a la empresa proveedora de la ropa, pero nunca concretó la transferencia final. El faltante de dinero es millonario y ha dejado a las familias sin la posibilidad de recuperar los fondos a corto plazo para realizar un nuevo pedido. Ante el reclamo de los padres, la mujer habría dado versiones contradictorias antes de dejar de responder a los mensajes y llamadas telefónicas. La justicia ha iniciado una investigación por defraudación y estafa, solicitando el rastreo de los movimientos bancarios de la cuenta involucrada. Los directivos del jardín manifestaron su tristeza ante el hecho y aclararon que se trataba de una organización privada entre padres ajena a la administración oficial de la escuela. Las familias se encuentran organizando rifas y eventos solidarios para intentar reunir nuevamente el dinero necesario para que sus hijos no se queden sin su recuerdo de egresados. Se espera que la justicia cite a declarar a la mujer en los próximos días para que brinde explicaciones sobre el destino de los fondos comunitarios. Este suceso resalta la importancia de que las cooperadoras escolares tengan mecanismos de control cruzado para evitar este tipo de abusos de confianza.





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