Hugo Armando Carvajal, exjefe de la Inteligencia Militar de Venezuela, reveló ante la Justicia los detalles del esquema de valijas diplomáticas para inyectar fondos ilícitos en la política argentina. Actualmente, Carvajal se encuentra imputado y procesado por su participación en una red de narcotráfico internacional vinculada al «Cártel de los Soles».
El testimonio de Hugo Armando «El Pollo» Carvajal, quien durante años lideró el servicio de Inteligencia Militar de Venezuela bajo el mando de Hugo Chávez, expuso la logística detrás de lo que calificó como una estrategia regional de blindaje político. En sus declaraciones ante la Justicia estadounidense, el ex funcionario detalló cómo se canalizaron recursos desde Caracas hacia el entorno de Néstor y Cristina Kirchner.
La ingeniería logística de los envíos Carvajal explicó que el esquema se basaba en el ocultamiento de los activos para evitar cualquier trazabilidad bancaria internacional. El procedimiento, según su relato, consistía en el uso de valijas diplomáticas y el despliegue de vuelos privados que evitaban los controles aduaneros habituales. Este protocolo permitía que el efectivo —en moneda extranjera— fuera entregado directamente a colaboradores cercanos del círculo presidencial argentino, asegurando que los fondos no aparecieran en los registros oficiales.
El fin estratégico de los fondos Según lo detallado por el exfuncionario, el dinero no era una transferencia de ayuda humanitaria o de inversión productiva, sino que tenía un objetivo estrictamente político. Los fondos tenían como fin primordial el financiamiento de campañas electorales, la movilización de estructuras partidarias y el sostenimiento operativo del proyecto político liderado por la pareja presidencial. El exespía sostuvo que este flujo de caja fue el «combustible» necesario para consolidar la influencia del chavismo en el Cono Sur, bajo el esquema del «Socialismo del Siglo XXI».
La procedencia de los recursos Otro punto central de la confesión es la naturaleza del dinero. Carvajal, quien ocupó cargos estratégicos en el área de seguridad, afirmó que los recursos provenían de un entramado donde se fusionaban las arcas del Estado venezolano con las ganancias generadas por actividades ilícitas del denominado «Cartel de los Soles». Esta revelación sugiere que el financiamiento al kirchnerismo no solo contaba con el aval político de Caracas, sino que era alimentado por una estructura que, según el propio declarante, integraba el tráfico de estupefacientes hacia el exterior.
La exposición de estos procedimientos por parte de quien estuvo en la cima de la inteligencia chavista marca un giro en la investigación sobre cómo se financiaron las alianzas políticas entre ambos países, dejando expuesta la logística y la finalidad que, según su versión, tuvieron estos envíos de efectivo hacia la Argentina.






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