Una jornada legislativa congregó a autoridades del INYM, productores yerbateros y tareferos para debatir el futuro del sector. Rodrigo Correa, presidente del instituto, reafirmó que la desregulación constituye el norte inexorable que guiará las políticas de su organismo durante la gestión actual.

El encuentro en el Congreso fue consecuencia de reclamos sostenidos de actores yerbateros que demandaban ser escuchados en instancias de poder decisorio. Las autoridades legislativas respondieron convocando esta sesión pública de carácter multisectorial.

En su intervención, Correa argumentó que la excesiva regulación ha limitado históricamente el potencial de crecimiento del sector yerbatero. La desregulación, según su perspectiva, abriría oportunidades para que productores operaran con mayor autonomía.

El INYM, institución que lleva décadas supervisando la industria yerbatera con regulaciones diversas, modificaría su rol bajo este nuevo paradigma. Las estructuras de control existentes serían sometidas a revisión crítica.

Productores independientes expresaron entusiasmo ante la posibilidad de reducir la interferencia burocrática. Sin embargo, trabajadores rurales levantaron la voz respecto a qué pasaría con garantías laborales en escenarios de menor supervisión estatal.

Diputados de distintas bancadas interrogaron a Correa sobre cómo conciliar desregulación con responsabilidades ambientales y protecciones sociales. Las consultas revelaron tensiones entre modelos de desarrollo opuestos.

El funcionario reconoció que la transición hacia un sector desregulado requeriría líneas transversales de protección para evitar abusos. No obstante, mantuvo su compromiso con la orientación general propuesta.

Las decisiones que se deriven de este debate configurarán el escenario en que operarán miles de personas vinculadas con la producción y comercio de yerba mate.

Imagen: Leandro / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo

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