La crisis laboral en el sector privado se intensifica con nuevas cifras que confirman la continuidad de la contracción. En el período más reciente, se perdieron más de 12.500 empleos formales, marcando el catorceavo mes consecutivo de resultados negativos en la generación de trabajo.

El balance de lo transcurrido en el año refleja una situación preocupante. El ámbito privado acumula la eliminación de 134.034 puestos de empleo, una merma del 2,2% en comparación con el año anterior. Simultáneamente, el Estado también ajustó su planta de personal con la supresión de 22.681 empleos públicos, registrando una caída del 0,7%.

Frente a este panorama adverso en materia de empleo, emerge un dato que rompe la tendencia negativa: los salarios reales experimentaron un aumento. La medición desestacionalizada indica que la media salarial creció un 1,3% en relación al mes previo. Se trata de un incremento limitado, pero que representa un respiro en medio de la contracción laboral.

La prolongación de la caída en el empleo formal privado durante más de un año consecutivo refleja presiones sostenidas en el mercado laboral. Las empresas del sector privado continúan reduciendo su capacidad de contratación, generando un impacto acumulativo en la cantidad de trabajadores formales.

El contraste entre la debilidad del empleo y el leve repunte de los salarios reales muestra dinámicas opuestas en el mercado de trabajo. Mientras disminuye la cantidad de puestos disponibles, quienes mantienen sus empleos formales experimentan cierta mejora en sus ingresos, aunque los valores registrados permanecen moderados ante la magnitud de las pérdidas de empleo.

Imagen: Yuqi Chen / Pexels – Con informacion de Ámbito

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