La competencia logística en el comercio regional de madera refleja una realidad incómoda para los operadores argentinos: los costos de transporte local triplicaban o cuadriplicaban los de rutas alternativas. Desde Asunción, el traslado fluvial de madera hasta Rosario cuesta alrededor de 25 dólares por tonelada, en tanto que desde Clorinda el viaje terrestre demanda cerca de 100 dólares.

Esta diferencia de hasta 75 dólares por tonelada representa una desventaja competitiva que erosiona los márgenes de rentabilidad de quienes exportan desde Argentina. El problema no es nuevo, pero su persistencia ha motivado búsquedas de soluciones desde sectores interesados en mejorar la situación.

AFoA planteó una estrategia de alivio: permitir el acceso a embarcaciones regionales cuando la capacidad de flota argentina resulte insuficiente. La medida apunta a democratizar el acceso a transporte fluvial más económico, reduciendo la brecha de costos que actualmente existe.

Sin embargo, las empresas navieras nacionales alertan sobre la parcialidad de esta solución. Sostienen que abrir el acceso a embarcaciones externas no será efectivo si simultáneamente no se revierten los costos estructurales que encarecen sus operaciones. Entre los factores que mencionan están la presión fiscal, los gastos laborales y los aranceles de puertos.

La discusión subraya un dilema para la política económica: ¿es suficiente flexibilizar la oferta de servicios, o es necesario atacar directamente los costos operacionales del sector local? Los operadores argentinos sugieren que ambas medidas son complementarias e imprescindibles para recuperar competitividad en un mercado regional donde la madera juega un rol comercial relevante.

Imagen: Miguel Cuenca / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

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